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Mi trabajo de memoria de licenciatura que presente en 1984 lo he publicado en este enlace:

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lunes, 11 de mayo de 2015

Moisés y David - ICONOGRAFÍA DESPUÉS DE LA PAZ DE LA IGLESIA. ANTIGUO TESTAMENTO II



ICONOGRAFÍA DESPUÉS DE LA PAZ DE LA IGLESIA.
ANTIGUO TESTAMENTO II.


EL ÉXODO: MOISÉS Y LAS TABLAS DE LA LEY


1 – LA INFANCIA DE MOISÉS

En el Éxodo (salida) se narran los orígenes de Israel como comunidad nacional.

Con el tiempo los descendientes de Jacob se convirtieron en un pueblo muy numeroso en Egipto y esta situación causó preocupación.

Se impuso a los hebreos los trabajos más duros y un faraón, precursor de Herodes, ordenó que todos sus hijos varones recién nacidos fueran arrojados al Nilo. (Matanza de los Inocentes)

A los 3 meses de nacer Moisés, su madre le colocó en un canastillo que había hecho con juncos y lo dejó en la orilla del Nilo, quedando su hermana cerca para ver que sucedía.

Cuando la hija del faraón fue a bañarse al río encontró el canastillo. 

En ese momento se acercó la hermana de Moisés y dijo que conocía a una nodriza hebrea que podía amamantar al niño. De este modo le crió su propia madre.

La princesa le adoptó, le puso de nombre Moisés (salvado de las aguas) y creció en la corte con lujo y suntuosidad.

Nicolás Poussin en “Moisés arrojado a las aguas” plasma el momento en el que la madre deposita el canastillo con el niño en el río, cerca de su hija, mientras que su padre y su hermano mayor, Aarón, se marchan afligidos. (p.213)

En el Renacimiento, Veronés plasma a un Moisés salvado de las aguas (Museo del Prado), como una escena cortesana, vistiendo a la princesa egipcia y a su séquito según la moda de la época.

Los pintores orientalistas del siglo XIX, fascinados por el exotismo oriental, insistieron en una marcada sensualidad de la escena. (p. 213)

Moisés salvado de las aguas es una clara prefiguración de Jesús, salvado de la Matanza de los Inocentes con la Huída a Egipto.


2 – HUIDA DE MOISÉS A MADIÁN

Un día Moisés observó como maltrataban a un hebreo y para defenderle mató al agresor, por este motivo tuvo que marcharse de la corte y retirarse al desierto de Madián.

Junto a un pozo se encontró con 7 muchachas, hijas de Jetró, sacerdote de Madián, que quería abrevar los rebaños de su padre, pero unos pastores no se lo permitían.

Moisés las defendió y dio de beber a las ovejas. Jetró le recibió en su casa, se casó con su hija Séfora, con quien tuvo dos hijos, y durante 40 años cuidó de los rebaños.

En 1481 el Papa Sixto IV eligió como programa iconográfico, para decorar la zona inferior de la Capilla Sixtina, el ciclo de Moisés como prefiguración de Cristo.

Entre 1481-82 Botticelli pinto al fresco en la Sixtina “Las pruebas de Moisés”. Esta pintura hay que analizarla de izquierda a derecha. Narra los acontecimientos entre la salvación de las aguas del Nilo y la entrega de las Tablas de la Ley, época poco tratada en el arte.

Moisés, ataviado con túnica amarilla y manto verde se sitúa en la parte inferior derecha y mata al agresor egipcio, huye al desierto de Madián, se enfrenta a los pastores, abreva los rebaños de las hijas de Jetró y es agasajado.(p. 214)

En la parte superior izquierda, Moisés se descalza por mandato de Dios para entrar en tierra sagrada y escucha la misión que le encomienda Yahvé.


3 – LA ZARZA ARDIENTE (MISIÓN: LIBERAR A ISRAEL)

Un día, cuando Moisés estaba apacentando los rebaños se le apareció el Señor en una zarza que ardía sin consumirse.

Le pidió que se descalzara porque estaba pisando tierra sagrada y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. He oído las tribulaciones de mi pueblo y he bajado para librarle de las manos de los egipcios y hacerle pasar a una tierra fértil y espaciosa.

Yahvé hizo que Moisés fuera ante el Faraón, para que sacara a los hijos de Israel de Egipto y les condujera a las tierras de Canaán, la Tierra Prometida, de donde procedían (actual Estado de Israel).

Le dio el poder de hacer milagros con la vara que llevaba en la mano e hizo que le acompañara su hermano Aarón.

El episodio de la zarza que  arde sin consumirse, mediante el cual Yahvé revela a Moisés la misión de regresar a Egipto y liberar a su pueblo, fue muy representado en el arte y supone el inicio de la vida pública de Moisés.

Los artistas medievales respetaron el relato  bíblico en el que Yahvé se manifiesta mediante la voz, por lo que se suele representar la mano de Dios saliendo de la zarza, ya que una pintura no tiene sonido. (p.215)

4 – LAS 10 PLAGAS DE EGIPTO

Moisés y Aarón se presentaron ante el Faraón y le pidieron que permitiese abandonar Egipto al pueblo de Israel, pero éste no aceptó, por lo que Yahvé le castigó enviando a los egipcios diez plagas:
1.  Las aguas se convirtieron en sangre.
2.  Las ranas invadieron el país.
3.  Egipto fue invadido por los mosquitos.
4.  El país fue invadido por unas moscas muy dañinas.
5.  La peste asoló Egipto.
6.  Las úlceras cubrieron a los hombres y los animales.
7.  El granizo terminó con las cosechas.
8.  Una nube de langostas arrasó el país.
9.  La niebla oscureció Egipto durante 3 días.
10. En la misma noche murieron los hijos primogénitos de los egipcios.
Cuando Moisés y su hermano mayor Aarón piden al Faraón que libere a los israelitas, Aarón arroja su vara o cayado ante él y se convierte en serpiente. Este milagro ha sido muy representado en el arte. (p.216)


5 – LA PASCUA (CORDERO ASADO Y PAN ÁCIMO)
Dijo Yahvé a Moisés que reuniera a los hebreos y tomaran un cordero de un año, sin mancha, y reunidos por familias lo inmolaran al atardecer.

Deberían marcar las puertas de sus casas con esa sangre y se comerían la carne del cordero asado con lechugas silvestres y pan ácimo (ázimo) es el pan que se elabora sin levadura.

Durante la comida estarían de pie, llevarían puesto el cinturón, ir calzados y con el báculo en la mano, porque debían estar preparados para la marcha, ya que esa misma noche Yahvé enviaría un ángel para matar a los primogénitos de los egipcios, pero en sus casa pasaría de largo porque las puertas estarían manchadas con la sangre del cordero.

Ese día sería para ellos memorable y lo celebrarían solemnemente generación tras generación. Este fue el origen de la Pascua de los judíos.

El episodio de la cena de la Pascua judía presenta a los personajes de pie, portando el bastón en la mano, reunidos en torno a la mesa con el cordero. (p. 217)

El tema es una clara prefiguración de la Última Cena.

Por otro lado, el sacrificio del cordero pascual se identificó desde el arte Paleocristiano con la muerte de Cristo en la cruz.


6 - EL PASO DEL MAR ROJO.
El Faraón, asustado por la matanza de los primogénitos egipcios, permitió la salida de los israelitas de Egipto. Pero más tarde envió un ejército que les alcanzó en el Mar Rojo.

Moisés extendió su brazo hacia el mar, el viento dividió las aguas y permitió el paso de los hebreos, pero el ejército egipcio quedo sepultado bajo las aguas. (p. 218)

El episodio es interpretado como el poder salvador del Bautismo.


7 – EL MANÁ Y EL AGUA. (MISERICORDIA)

El pueblo de Israel anduvo errante por el desierto durante 40 años, antes de establecerse en la Tierra Prometida.

Al faltarles los víveres, Dios les envió el maná, un alimento blanco con un sabor parecido a la torta de harina de trigo amasada con miel. Cada mañana caía del cielo hasta que llegaron a la Tierra Prometida.

Para obtener agua Dios le dijo a Moisés que con la vara tocase en la peña y de ella brotaría agua para beber.

En la Edad Media se asimiló el agua al bautismo  y la roca al costado de Cristo en la cruz, siendo un tema muy popular en las catacumbas. (p. 220)

Los milagros de Moisés dan de comer y beber a su pueblo y están relacionados con las obras de Misericordia. (p. 219)

El maná simboliza la Eucaristía, al igual que los alimentos ofrecidos por Melquisedec a Abraham.


8 - LAS TABLAS DE LA LEY

El Monte Sinaí se cubrió de truenos y relámpagos y de sonido de trompetas. Dios descendió sobre el Sinaí en medio del fuego e hizo que Moisés subiera a la cumbre. Se oyó la voz de Dios que dio a su pueblo los Diez Mandamientos.

Dios le entregó a Moisés el Decálogo escrito en dos tablas de piedra (Las Tablas de la Ley). Este es el episodio más destacado de la vida de Moisés. La iconografía suele representar la Mano de Dios entregándole las Tablas. (p. 221)

Moisés permaneció durante 40 días en el monte y cuando bajó encontró a su pueblo adorando un becerro de oro, llevado por la indignación rompió las Tablas. Las danzas y la adoración del becerro se identifican con el demonio. (p. 222)

Cuando Dios perdonó a los israelitas, Moisés volvió a subir al Sinaí donde permaneció otros 40 días. Allí recibió otras tablas iguales a las anteriores, su cara resplandecía y de su frente salían rayos luminosos.

Moisés construyó el Arca de la Alianza, un arca de madera, cubierta de oro por dentro y por fuera, en la que se guardaron las Tablas de la Ley, que sirviese como objeto de culto a su pueblo.


9 – MARCHA HACIA LA TIERRA PROMETIDA

Un año estuvieron los hebreos al pie del Sinaí, después reanudaron la marcha hacia la Tierra Prometida.

Cuando llegaron al límite de la tierra, Moisés envió 12 hombres, uno de cada tribu, entre los que se encontraba Josué y Caleb para explorar el territorio.

Al cabo de 40 días regresaron portando granadas, higos y un gran racimo de uvas, que portaban entre dos hombres, pero anunciaron que esas ciudades estaban fortificadas y tenían hombres valerosos.

Ante tales noticias los hebreos se asustaron y Dios se enojó de nuevo. Jehová les dijo que de todos los que salieron de Egipto con más de 20 años ninguno entraría en la Tierra Prometida, excepto Josué y Caleb.
 
El tema de las uvas de Canaán, entendido como símbolo eucarístico, portadas por Josué y Caleb se representa poco en el arte. (p. 223)

10 – LA SERPIENTE DE BRONCE

En otra ocasión que los hebreos se volvieron nuevamente contra Dios y Moisés, Yahvé les castigó enviando unas serpientes venenosas que mordieron y mataron a muchos.

Arrepentidos pidieron a Moisés que intercediera entre ellos y Dios. El Señor le dijo que hiciera una serpiente de bronce y la colocase sobre un asta y los que la mirasen sanarían.

Fue interpretada como una contraposición a la serpiente del pecado original y como una prefiguración de Cristo sanador en la cruz. (p. 224)


11 – LA PROFECÍA DE BALAAM

Después de conquistar la ribera del Jordán, los hebreos acamparon frente a Jericó. Balac, su rey, se asustó ante la llegada de un pueblo tan numeroso e hizo que el célebre adivino Balaam les maldijera.

Balaam se puso en camino  montado en su burra, pero un ángel con la espada desenvainada le impedía el paso y la burra le dijo a Balaam “Qué te he hecho para que por tres veces me hayas fustigado”.

Entonces Balaam pudo ver al ángel y regresó. Cuando estaba con el rey bendijo desde lo alto del monte a los hebreos y habló del futuro que esperaba a aquel pueblo.

Se suele representar al adivino con su burra. (p. 225)


12 – MUERTE DE MOISÉS.

Moisés hizo jurar a los israelitas que fueran fieles a Yahvé y bendijo a las 12 tribus. Después puso sus manos sobre Josué para que todos le obedecieran, tal y como le había dicho Dios que hiciese.

Luego subió al Monte Nebo y Yahvé le mostró Canaán. Le dijo que mirase la Tierra Prometida a Abraham y a Jacob, pero que no entraría en ella. Y Moisés murió.

La iconografía suele situar a Moisés en la cima del monte Nebo, solo o con el arcángel San Miguel, contemplando a lo lejos la Tierra Prometida. (p. 225)

Moisés es un profeta libertador que anuncia la venida del Salvador. 

El origen iconográfico de los cuernos se explica por una mala traducción de la Vulgata, confundiendo San Jerónimo el término radiante con cornudo.

En la Edad Media el atributo de los cuernos se hizo muy popular. Cuando Miguel Ángel esculpió su Moisés, el atributo había caído en desuso.

A partir del Renacimiento se le representa como un anciano de larga y poblada barba, en ocasiones bífida, de cuya frente parten dos rayos luminosos, sosteniendo las Tablas de la Ley. (p. 226)


ENTRADA EN LA TIERRA PROMETIDA: JOSUÉ Y LAS MURALLAS DE JERICÓ

Moisés simboliza el Éxodo, Josué, heredero de Moisés y  jefe de las tribus de Israel, personifica la conquista de la Tierra Prometida.

Yahvé ordenó a Josué que atravesaran el río Jordán. Cuando los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza se acercaron al río, las aguas se dividieron y los israelitas pudieron pasar.

Después tomaron la ciudad de Jericó y el país de Canaán y la tierra conquistada se dividió entre las 12 tribus de Israel.
Josué, al igual que Moisés, es una prefiguración de Jesús.

Uno de los hechos más importantes de su vida es el Paso del Jordán, que comparte simbolismo bautismal con el paso del Mar Rojo de Moisés. Pero hay una diferencia iconográfica en la ausencia del ejército egipcio y la presencia del  Arca de la Alianza. (p. 227)

La conquista de la ciudad de Jericó fue una estrategia pacífica ideada por Josué. Los sacerdotes desfilaron tocando las trompetas alrededor de las murallas de Jericó. El séptimo día el sonido de las trompetas venció a la ciudad y cayeron las murallas de Jericó. (p. 227)


LOS JUECES: LA FUERZA DE SANSÓN Y DALILA.

Desde la muerte de Josué los israelitas dejaron de ser gobernados por un solo jefe y se regían por un consejo de ancianos.

En los momentos difíciles dependían de los jueces o jefes militares, entre los que destaca Sansón.

Sansón tenía una fuerza extraordinaria. En una ocasión ató a los rabos de 300 zorras teas encendidas y las dejó correr por los campos de los filisteos para que convirtieran en ceniza el trigo y los olivares.

Los filisteos se vengaron de él a través de la traición de Dalila. Ella al conocer que su fuerza radicaba en su cabello, se lo cortó mientras dormía. Dalila, la nueva Eva, corta las 7 trenzas de Sansón que duerme embriagado en su regazo. (p. 228)

De este modo los filisteos le pudieron capturar, le sacaron los ojos y le castigaron a mover la rueda de un molino.

Posteriormente los filisteos llevaron a Sansón al templo para burlarse de él. Pero Sansón, que había recuperado la fuerza, se colocó entre dos columnas, sacudió el edificio y el templo se derrumbó, pereciendo él y más de 3000 filisteos.

Sansón es el equivalente bíblico del personaje mitológico   Hércules y personifica la lucha de los israelitas contra los invasores filisteos.

Se le representa como un hombre robusto y barbado que va desnudo o viste pieles, siendo su atributo la maza o la quijada del asno, con la que mató a 1000 filisteos.


LOS REYES: SAÚL, DAVID, SALOMÓN

SAÚL (1025-1010 A.C.), LA MELANCOLIA y LA MÚSICA DE DAVID

Samuel en nombre de Jehová le dijo que hiciese una guerra de exterminio, pero le perdona la vida al rey Agag quedándose con parte de sus ganados.

Entonces Samuel se dirigió a Belén para ungir como rey al joven pastor David. Saúl cayó en una profunda melancolía y le recomendaron que escuchase música. De este modo David, que tocaba muy bien el arpa, fue a vivir con el rey y se convirtió en su favorito.

Su iconografía es escasa. Rembrandt pinto sus accesos de melancolía calmados por el sonido del arpa de David. (p. 230)


DAVID (1010-955 A.C.): LA LIBERTAD

Una de las iconografías más difundidas de David es como rey músico, portando un arpa o cítara.

Tras la muerte de Saúl, David fue reconocido como rey de todas las tribus y amplió el reino de Israel, con capital en Jerusalén.
David, hijo de Jesé, es un antepasado de Cristo y una prefiguración.

La descendencia de David configura el tema iconográfico del árbol de Jesé o árbol genealógico de Cristo.

David protege a su rebaño como Cristo Buen pastor y como Abel.
El episodio más representado es su lucha contra el gigante filisteo Goliat.

Su iconografía desde el arte paleocristiano es de un joven imberbe vestido con túnica corta, con un hombro al descubierto y armado con una honda.

En otras ocasiones se le representa victorioso con la cabeza del filisteo Goliat en su regreso a Jerusalén, anticipando la entrada triunfal de Cristo. (p. 231) Debemos destacar las pinturas de David venciendo a Goliat de Caravaggio en la Galería Borghese de Roma y en el Museo del Prado.

Este episodio inspiró a los escultores del Renacimiento: Donatello, Verrocchio y Miguel Ángel, y del Barroco como Bernini, que vieron en él un símbolo de la libertad.


DAVID Y BETSABÉ: EL ARREPENTIMIENTO

Durante un paseo David vio a Betsabé, una bella mujer dándose un baño y se enamoró de ella, enviando a su esposo Urías a primera línea de combate, para que muriese y poder casarse con ella.

El encuentro con Betsabé en el baño sirve para tratar el desnudo en un tema bíblico (p. 232)

El profeta Natán le recriminó este comportamiento, por el que se arrepintió. Yahvé le perdonó y David compuso los Salmos en los que anuncia la llegada del Redentor.


SALOMÓN (955-935 a.C.): OPULENCIA Y JUSTICIA

Salomón era hijo de David y Betsabé y se le atribuyen 3 libros bíblicos: El Cantar de los Cantares, los Proverbios y el Eclesiastés.

Su sabiduría quedó plasmada en el juicio de las dos madres que cuando se ahogó un bebé reclamaban al otro bebé como suyo.

Acudieron al rey a pedir justicia. Salomón ordenó que partiesen al niño por la mitad y dieran la mitad a cada una, pensando que la auténtica madre no permitiría tal atrocidad como así sucedió. (p. 233)

Mandó construir su famoso Templo de Salomón y allí trasladó el Arca de la Alianza.

Según narra el Libro del Éxodo de la Biblia, el Arca de la Alianza contenía las Tablas de la Ley: tablas de piedra en las cuales figuraban inscritos los Diez Mandamientos que Dios entregó a Moisés en el Monte Sinaí.

La visita de la reina de Saba personifica la fama y la opulencia del reino de Salomón y su mítico templo, que custodiaba el Arca de la Alianza junto a la Menorá o candelabro de los 7 brazos. (p. 234)


EL CISMA DE ISRAEL Y DE JUDÁ

A la muerte de Salomón el reino se dividió, formando el reino de Judá con capital en Jerusalén, que se mantuvo fiel al judaísmo, y el reino de Israel con capital en Samaria, que adoptó cultos politeístas.


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Moisés y David by Maite

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